woman carrying her baby and working on a laptop

Teletrabajo, no doble jornada laboral para la mujer

El teletrabajo puede facilitar la conciliación pero no puede convertirse en una trampa que oculte una doble jornada laboral para la mujer

El confinamiento ha obligado a muchas personas hacer teletrabajo y en el caso de muchas mujeres a compaginar su trabajo con el cuidado de los hijos y las tareas domésticas, lo que ha supuesto en muchas ocasiones doblar la jornada laboral con el consiguiente riesgo para su salud tanto física como emocional.

Partimos de una desigualdad de oportunidades entre hombres y mujeres que sitúa a la mujer como principal cuidadora. Como profesional que lleva años trabajando en el empoderamiento y liderazgo femenino, constato día a día que siguen siendo las mujeres las que dedican más horas a las tareas domésticas, al cuidado de los hijos y de las personas dependientes y asimismo son ellas las que si las circunstancias lo demandan piden reducción de jornada o incluso optan por emprender teletrabajndo desde casa.

Los peligros del teletrabajo

Actualmente se está hablando mucho de los beneficios del teletrabajo: evita desplazamientos, ahorro para las empresas en alquiler de oficinas, mejora de la conciliación laboral, contribuye a la sostenibilidad y al cuidado del medio ambiente,…

Asimismo, la experiencia que hemos vivido durante estas semanas ha hecho que existan tanto defensores como detractores del teletrabajo. En primer lugar, me gustaría aclarar que en realidad no hemos tenido una experiencia de teletrabajo sino que hemos trabajado de casa obligados por la crisis sanitaria, confinados con los hijos en casa, teniendo que compartir ordenadores y con toda la presión, miedo y estrés derivados de la pandemia y de la crisis económica.

Si realmente queremos implementar el teletrabajo tiene que ser de una manera ordenada, contando con una adecuada regulación laboral que tenga en cuenta tanto los derechos como las obligaciones tanto de la empresa como de los trabajadores, que regule quién y cómo se deben asumir los medios tecnológicos, la red wifi, la adecuación y mobiliario de una habitación destinada a oficina, la desconexión digital y períodos de descanso,,… y asimismo tiene que haber una formación enfocada en un cambio de mentalidad y de hábitos pues debe abandonarse la idea del presencialismo y trabajar por resultados o proyectos, de lo contrario, los y las trabajadoras se sentirán en la obligación de estar disponibles a todas horas, de contestar los correos, de atender llamadas, con el consiguiente estrés y cansancio tanto físico como mental.

Y en el caso de la mujer estos peligros pueden multiplicarse

Y digo que se multiplican porque puede haber la “tentación” de que sea la mujer la que opte por el teletrabajo para hacer más fácil la conciliación. Por ello, al margen de que la legislación que regule el teletrabajo tiene que tener en cuenta este aspecto y que la posibilidad de teletrabajar sea elección y acuerdo entre empresa y trabajador sin tener en cuenta el género, como coach apuesto por trabajar el empoderamiento femenino para que la mujer se sienta libre a la hora de decidir su futuro profesional y la manera en que lo desempeña.

Por ello, os comparto los siguientes tips:

  • El teletrabajo siempre tiene que ser una elección libre en función de los intereses y necesidades de la persona. El hecho de ser madre y sentir que la responsabilidad y el peso del cuidado y bienestar de la familia recae sobre ella no debe ser nunca una cuestión decisiva.
  • En caso de que la mujer decida teletrabajar, debe fijarse unos horarios como si estuviera en la oficina. Eso implica que mientras está en la habitación que ha destinado a oficina, no puede ni debe estar pendiente de si ha de tender la lavadora ni de vigilar la comida.
  • Los horarios deben estar muy claros y se tiene que realizar un reparto equitativo de las tareas domésticas Por tanto, la pareja debe implicarse y corresponsabilizarse en todo lo relativo al hogar y cuidado de los hijos. La mujer teletrabaja, el hecho de que su oficina está en casa no quiere decir que deba asumir todas las responsabilidades. Este es un aspecto primordial y al que muchas mujeres les resulta difícil interiorizar. Una de las formaciones que imparto y que más éxito y demanda han tenido se titula “Adiós a la superwoman” y una de sus principales objetivos es romper la creencia de que la mujer puede con todo y que tiene que llegar a todo. Si es una creencia difícil de trabajar cuando la mujer trabaja en una oficina, todavía es más complicado cuando la oficina la tiene en casa.
  • Aunque la mujer teletrabaje, los hijos e hijas tienen que seguir yendo a la guardería para evitar la sobrecarga.
  • Es muy importante que la mujer aprenda a decir que NO, a poner límites y a delegar.
  • No podemos olvidar la importancia de dedicarse un tiempo a si misma, a sus aficiones, a relacionarse con amigos, compañeros, etc. Más si tenemos en cuenta que uno de los riesgos del teletrabajo es el sentimiento de soledad.

Y recuerda el teletrabajo nunca tiene que suponer una sobrecarga de trabajo o duplicar tu jornada laboral

Para que el teletrabajo no suponga una trampa para ti, tienes que empoderarte y tener muy claro que no debes asumir una sobrecarga, por ello es importante que, desde el primer momento, establezcas con tu pareja y demás miembros de la familia unos límites y una distribución clara de las tareas.

Romper los estereotipos de género y las creencias que nos han inculcado a las mujeres desde pequeñas es muy difícil. Por ello, si necesitas ayuda en tu empoderamiento y liderazgo femenino no dudes en pedirme asesoramiento. Estaré encantada en ayudarte y recuerda que las asesorías pueden ser online sin reunciar por ello a la calidad y profesionalidad.

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *